+50 mujeres acompañadas en su proceso de transformación
Transformá tu relación con la comida y con tu cuerpo en solo 3 meses
Te acompaño a descubrir por qué no podés dejar de comer y a sanar la raíz emocional detrás de la ansiedad, logrando resultados reales sin culpa ni restricciones.



¿Te pasa que sentís que la comida te controla?
¿Te pasa que sentís que la comida te controla?
¿Te pasa que sentís que la comida te controla?
3 motivos por los que todavía no lográs sentirte bien con tu cuerpo
Comés por ansiedad, no por hambre.
La comida se volvió tu refugio ante el estrés, el cansancio o la frustración. Pero cuanto más intentás controlarla, más culpa sentís después.
Comés por ansiedad, no por hambre.
La comida se volvió tu refugio ante el estrés, el cansancio o la frustración. Pero cuanto más intentás controlarla, más culpa sentís después.
Comés por ansiedad, no por hambre.
La comida se volvió tu refugio ante el estrés, el cansancio o la frustración. Pero cuanto más intentás controlarla, más culpa sentís después.
Comés por ansiedad, no por hambre.
La comida se volvió tu refugio ante el estrés, el cansancio o la frustración. Pero cuanto más intentás controlarla, más culpa sentís después.
Probaste mil dietas, pero ninguna te funciona.
Porque el problema no está en lo que comés, sino en lo que sentís. Las dietas atacan el síntoma, no la raíz emocional del desorden.
Probaste mil dietas, pero ninguna te funciona.
Porque el problema no está en lo que comés, sino en lo que sentís. Las dietas atacan el síntoma, no la raíz emocional del desorden.
Probaste mil dietas, pero ninguna te funciona.
Porque el problema no está en lo que comés, sino en lo que sentís. Las dietas atacan el síntoma, no la raíz emocional del desorden.
Probaste mil dietas, pero ninguna te funciona.
Porque el problema no está en lo que comés, sino en lo que sentís. Las dietas atacan el síntoma, no la raíz emocional del desorden.
Vivís en una montaña rusa de culpa y autoexigencia.
Sabés qué deberías hacer, pero no podés sostenerlo. Sentís que tu cuerpo no te responde y que ya nada te resulta.
Vivís en una montaña rusa de culpa y autoexigencia.
Sabés qué deberías hacer, pero no podés sostenerlo. Sentís que tu cuerpo no te responde y que ya nada te resulta.
Vivís en una montaña rusa de culpa y autoexigencia.
Sabés qué deberías hacer, pero no podés sostenerlo. Sentís que tu cuerpo no te responde y que ya nada te resulta.
Vivís en una montaña rusa de culpa y autoexigencia.
Sabés qué deberías hacer, pero no podés sostenerlo. Sentís que tu cuerpo no te responde y que ya nada te resulta.
Cuando trabajás la raíz emocional, el cambio físico llega solo
Cuando trabajás la raíz emocional, el cambio físico llega solo
Cuando trabajás la raíz emocional, el cambio físico llega solo
Resultados reales de mujeres que transformaron su relación con la comida
Aprendieron a calmar la ansiedad sin comida.
Aprendieron a calmar la ansiedad sin comida.
Aprendieron a calmar la ansiedad sin comida.
Bajaron de peso sin dietas, desde la conciencia emocional.
Bajaron de peso sin dietas, desde la conciencia emocional.
Bajaron de peso sin dietas, desde la conciencia emocional.
Recuperaron la conexión con su cuerpo y su autoestima.
Recuperaron la conexión con su cuerpo y su autoestima.
Recuperaron la conexión con su cuerpo y su autoestima.
Mi misión es ayudarte a sanar la relación con tu cuerpo desde el coaching
Mi misión es ayudarte a sanar la relación con tu cuerpo desde el coaching
Mi misión es ayudarte a sanar la relación con tu cuerpo desde el coaching
Soy Lucía Croce, y quiero acompañarte a volver a vos




Soy coach especializada en bienestar emocional y corporal. Acompaño a mujeres que comen por ansiedad y se sienten incómodas con su cuerpo a transformar su relación con la comida y con ellas mismas. Durante años también busqué soluciones rápidas y dietas mágicas, hasta que entendí que el cambio verdadero empieza cuando sanamos las emociones detrás de la comida.
Mi método “Volvé a vos” combina conversaciones de coaching, herramientas de calma y autoconocimiento, y ejercicios para reconectarte con tu cuerpo. Mi propósito es que aprendas a escucharte, encontrar equilibrio y sostener resultados reales sin culpa ni restricciones.
Este proceso está diseñado para acompañarte paso a paso
Este proceso está diseñado para acompañarte paso a paso
Este proceso está diseñado para acompañarte paso a paso
Las 3 etapas del método “Volvé a vos”
1
Toma de conciencia
Identificás los patrones y emociones que te llevan a comer por ansiedad.
1
Toma de conciencia
Identificás los patrones y emociones que te llevan a comer por ansiedad.
1
Toma de conciencia
Identificás los patrones y emociones que te llevan a comer por ansiedad.
1
Toma de conciencia
Identificás los patrones y emociones que te llevan a comer por ansiedad.
2
Reconexión emocional
Aprendés herramientas prácticas de calma y autoconocimiento: respiración, journaling y gestión emocional.
2
Reconexión emocional
Aprendés herramientas prácticas de calma y autoconocimiento: respiración, journaling y gestión emocional.
2
Reconexión emocional
Aprendés herramientas prácticas de calma y autoconocimiento: respiración, journaling y gestión emocional.
2
Reconexión emocional
Aprendés herramientas prácticas de calma y autoconocimiento: respiración, journaling y gestión emocional.
3
Transformación sostenida
Aplicás cambios reales en tus hábitos y pensamientos, construyendo una relación sana con tu cuerpo y tu comida.
3
Transformación sostenida
Aplicás cambios reales en tus hábitos y pensamientos, construyendo una relación sana con tu cuerpo y tu comida.
3
Transformación sostenida
Aplicás cambios reales en tus hábitos y pensamientos, construyendo una relación sana con tu cuerpo y tu comida.
3
Transformación sostenida
Aplicás cambios reales en tus hábitos y pensamientos, construyendo una relación sana con tu cuerpo y tu comida.
No tenés que seguir peleando con tu cuerpo
No tenés que seguir peleando con tu cuerpo
No tenés que seguir peleando con tu cuerpo
Es momento de sanar tu relación con la comida y volver a vos
Lo que vas a evitar...
Seguir atrapada en el ciclo dieta-culpa-atracón.
Seguir atrapada en el ciclo dieta-culpa-atracón.
Seguir atrapada en el ciclo dieta-culpa-atracón.
Vivir con ansiedad cada vez que comés.
Vivir con ansiedad cada vez que comés.
Vivir con ansiedad cada vez que comés.
Sentirte en guerra con tu cuerpo.
Sentirte en guerra con tu cuerpo.
Sentirte en guerra con tu cuerpo.
Lo que vas a lograr...
Calma emocional y bienestar físico.
Calma emocional y bienestar físico.
Calma emocional y bienestar físico.
Resultados sostenibles sin culpa ni restricciones.
Resultados sostenibles sin culpa ni restricciones.
Resultados sostenibles sin culpa ni restricciones.
Paz y confianza con tu cuerpo.
Paz y confianza con tu cuerpo.
Paz y confianza con tu cuerpo.
🎁 Lo que incluye el programa “Volvé a vos”
✔️ Encuentros (sesiones) por Zoom de una hora cada 15 días durante 3 meses.(6 en total)
✔️ Acceso a una plataforma Notion con contenido exclusivo y actualizaciones según el proceso de la clienta.
✔️ Acompañamiento y soporte continuo vía WhatsApp durante todo el programa.
✔️ 5 recetarios saludables, un cuadernillo de ejercicios para conexión corporal y contenidos extra asociados al proceso.
Resultados reales de mujeres como vos
Resultados reales de mujeres como vos
Resultados reales de mujeres como vos
Ellas lograron sanar su relación con la comida y con su cuerpo

Lorena Barbelli
Lore, profesora de inglés, madre y dietante desde muy chica, vivía en un loop constante: dieta, restricción, bajar de peso y, al poco tiempo, volver a subirlo. Ese ciclo le generaba frustración, enojo y una sensación de estar fallando siempre. No era solo el cuerpo lo que le pesaba, sino la culpa de no poder sostener lo que se proponía, de sentir que cada intento la devolvía al mismo punto. En nuestro proceso juntas, lo primero fue poner luz sobre esa ansiedad que aparecía alrededor de la comida. Comprender de dónde venía, qué la generaba y qué necesitaba realmente en esos momentos. Lore sabía qué comer; el desafío no era el conocimiento, sino el sostén, el vínculo con la comida y la organización de su día a día. Aprendió a escuchar su cuerpo, a reconocer lo que necesitaba sin juzgarse, y a elegir desde la conciencia y no desde el impulso. Entendió que detrás de cada picoteo, cada atracón o cada restricción había una emoción, una necesidad no atendida, una historia. Empezó a responderse con presencia, no con castigo. Hoy, Lore no solo bajó muchos kilos —que sostiene con calma y confianza—, sino que logró un cambio mucho más profundo. Como ella misma dice: “Agradezco haber engordado, porque tenía que aprender realmente de dónde venían estos kilos. No lo hubiera visto si esto no me pasaba otra vez.”

Lorena Barbelli
Lore, profesora de inglés, madre y dietante desde muy chica, vivía en un loop constante: dieta, restricción, bajar de peso y, al poco tiempo, volver a subirlo. Ese ciclo le generaba frustración, enojo y una sensación de estar fallando siempre. No era solo el cuerpo lo que le pesaba, sino la culpa de no poder sostener lo que se proponía, de sentir que cada intento la devolvía al mismo punto. En nuestro proceso juntas, lo primero fue poner luz sobre esa ansiedad que aparecía alrededor de la comida. Comprender de dónde venía, qué la generaba y qué necesitaba realmente en esos momentos. Lore sabía qué comer; el desafío no era el conocimiento, sino el sostén, el vínculo con la comida y la organización de su día a día. Aprendió a escuchar su cuerpo, a reconocer lo que necesitaba sin juzgarse, y a elegir desde la conciencia y no desde el impulso. Entendió que detrás de cada picoteo, cada atracón o cada restricción había una emoción, una necesidad no atendida, una historia. Empezó a responderse con presencia, no con castigo. Hoy, Lore no solo bajó muchos kilos —que sostiene con calma y confianza—, sino que logró un cambio mucho más profundo. Como ella misma dice: “Agradezco haber engordado, porque tenía que aprender realmente de dónde venían estos kilos. No lo hubiera visto si esto no me pasaba otra vez.”

Lorena Barbelli
Lore, profesora de inglés, madre y dietante desde muy chica, vivía en un loop constante: dieta, restricción, bajar de peso y, al poco tiempo, volver a subirlo. Ese ciclo le generaba frustración, enojo y una sensación de estar fallando siempre. No era solo el cuerpo lo que le pesaba, sino la culpa de no poder sostener lo que se proponía, de sentir que cada intento la devolvía al mismo punto. En nuestro proceso juntas, lo primero fue poner luz sobre esa ansiedad que aparecía alrededor de la comida. Comprender de dónde venía, qué la generaba y qué necesitaba realmente en esos momentos. Lore sabía qué comer; el desafío no era el conocimiento, sino el sostén, el vínculo con la comida y la organización de su día a día. Aprendió a escuchar su cuerpo, a reconocer lo que necesitaba sin juzgarse, y a elegir desde la conciencia y no desde el impulso. Entendió que detrás de cada picoteo, cada atracón o cada restricción había una emoción, una necesidad no atendida, una historia. Empezó a responderse con presencia, no con castigo. Hoy, Lore no solo bajó muchos kilos —que sostiene con calma y confianza—, sino que logró un cambio mucho más profundo. Como ella misma dice: “Agradezco haber engordado, porque tenía que aprender realmente de dónde venían estos kilos. No lo hubiera visto si esto no me pasaba otra vez.”

Rosalic Moya
Ro trabaja en un banco. Se mudó de Venezuela a España, y también vivió un tiempo en Argentina. Cuando nos conocimos, me dijo algo que nunca me voy a olvidar: “Yo no creo que puedas hacer mucho conmigo, soy un caso perdido.” Lo que le generaba malestar no solo era su cuerpo, que estaba cambiando. Tenía unos kilos que la incomodaban, aunque lo que más le dolía era esa desesperación por los snacks al salir del trabajo. Sentía que no podía parar, que su cuerpo pedía comida a cada rato y que si seguía así iba a convertirse en alguien que no quería ser. Esa falta de control le frustraba y la hacía sentir mal consigo misma. Trabajamos en entender qué había detrás de esa necesidad constante. Qué emociones se activaban, qué buscaba calmar. Empezamos a sumar herramientas reales para esos momentos, pedir ayuda, organizar su rutina, y soltar la exigencia de las dietas extremas que la desconectaban de su vida. No era que no supiera qué comer. Era que necesitaba aprender a sostenerse y escucharse. Hoy Ro ya no tiene esos atracones. No necesita comer snacks a toda hora. Se cuida desde otro lugar, dejó las dietas locas y encontró calma. Recuperó su poder y su confianza. Lo más lindo es que ahora sabe que nunca es un “caso perdido”. Solo necesitaba ayuda para reencontrarse con la versión de ella que siempre estuvo ahí, esperando sentirse bien otra vez.

Rosalic Moya
Ro trabaja en un banco. Se mudó de Venezuela a España, y también vivió un tiempo en Argentina. Cuando nos conocimos, me dijo algo que nunca me voy a olvidar: “Yo no creo que puedas hacer mucho conmigo, soy un caso perdido.” Lo que le generaba malestar no solo era su cuerpo, que estaba cambiando. Tenía unos kilos que la incomodaban, aunque lo que más le dolía era esa desesperación por los snacks al salir del trabajo. Sentía que no podía parar, que su cuerpo pedía comida a cada rato y que si seguía así iba a convertirse en alguien que no quería ser. Esa falta de control le frustraba y la hacía sentir mal consigo misma. Trabajamos en entender qué había detrás de esa necesidad constante. Qué emociones se activaban, qué buscaba calmar. Empezamos a sumar herramientas reales para esos momentos, pedir ayuda, organizar su rutina, y soltar la exigencia de las dietas extremas que la desconectaban de su vida. No era que no supiera qué comer. Era que necesitaba aprender a sostenerse y escucharse. Hoy Ro ya no tiene esos atracones. No necesita comer snacks a toda hora. Se cuida desde otro lugar, dejó las dietas locas y encontró calma. Recuperó su poder y su confianza. Lo más lindo es que ahora sabe que nunca es un “caso perdido”. Solo necesitaba ayuda para reencontrarse con la versión de ella que siempre estuvo ahí, esperando sentirse bien otra vez.

Rosalic Moya
Ro trabaja en un banco. Se mudó de Venezuela a España, y también vivió un tiempo en Argentina. Cuando nos conocimos, me dijo algo que nunca me voy a olvidar: “Yo no creo que puedas hacer mucho conmigo, soy un caso perdido.” Lo que le generaba malestar no solo era su cuerpo, que estaba cambiando. Tenía unos kilos que la incomodaban, aunque lo que más le dolía era esa desesperación por los snacks al salir del trabajo. Sentía que no podía parar, que su cuerpo pedía comida a cada rato y que si seguía así iba a convertirse en alguien que no quería ser. Esa falta de control le frustraba y la hacía sentir mal consigo misma. Trabajamos en entender qué había detrás de esa necesidad constante. Qué emociones se activaban, qué buscaba calmar. Empezamos a sumar herramientas reales para esos momentos, pedir ayuda, organizar su rutina, y soltar la exigencia de las dietas extremas que la desconectaban de su vida. No era que no supiera qué comer. Era que necesitaba aprender a sostenerse y escucharse. Hoy Ro ya no tiene esos atracones. No necesita comer snacks a toda hora. Se cuida desde otro lugar, dejó las dietas locas y encontró calma. Recuperó su poder y su confianza. Lo más lindo es que ahora sabe que nunca es un “caso perdido”. Solo necesitaba ayuda para reencontrarse con la versión de ella que siempre estuvo ahí, esperando sentirse bien otra vez.

Guadalupe Rodriguez
Guada es estudiante de administración. Llegó con un diagnóstico médico que le pedía bajar de peso por salud. Ya había intentado varias dietas antes, aunque sabía que no quería nada restrictivo porque no podía sostenerlo. La facultad le generaba muchísima ansiedad. Su relación de pareja estaba en un buen momento, aunque algunas heridas anteriores seguían doliendo y su autoestima estaba chiquita. Ella se definía como “una ansiedad andante,” y la comida era ese ratito donde podía aflojar el cuerpo y la mente. Trabajamos en construir una rutina que realmente la ayudara, sin castigos ni prohibiciones. Buscamos herramientas para entender y calmar esa ansiedad que se escondía detrás de la comida. Guada imprimió todos los materiales que compartimos y los tenía en su mesa de luz para usarlos cuando lo necesitara, como una guía que le recordaba lo que ya sabía hacer. Hoy no solo que bajo algunos kilos que la médica le había indicado por salud, está viviendo un gran momento de pareja y puede disfrutarlo con tranquilidad. En la facultad le está yendo súper bien. Cuando algo no sale como esperaba, ya no busca consuelo en la comida, sino en lo que realmente necesita para sentirse mejor. Guada aprendió a cuidarse sin miedo, a sostenerse sin exigirse, y a vivir una vida que la acompaña en vez de presionarla.

Guadalupe Rodriguez
Guada es estudiante de administración. Llegó con un diagnóstico médico que le pedía bajar de peso por salud. Ya había intentado varias dietas antes, aunque sabía que no quería nada restrictivo porque no podía sostenerlo. La facultad le generaba muchísima ansiedad. Su relación de pareja estaba en un buen momento, aunque algunas heridas anteriores seguían doliendo y su autoestima estaba chiquita. Ella se definía como “una ansiedad andante,” y la comida era ese ratito donde podía aflojar el cuerpo y la mente. Trabajamos en construir una rutina que realmente la ayudara, sin castigos ni prohibiciones. Buscamos herramientas para entender y calmar esa ansiedad que se escondía detrás de la comida. Guada imprimió todos los materiales que compartimos y los tenía en su mesa de luz para usarlos cuando lo necesitara, como una guía que le recordaba lo que ya sabía hacer. Hoy no solo que bajo algunos kilos que la médica le había indicado por salud, está viviendo un gran momento de pareja y puede disfrutarlo con tranquilidad. En la facultad le está yendo súper bien. Cuando algo no sale como esperaba, ya no busca consuelo en la comida, sino en lo que realmente necesita para sentirse mejor. Guada aprendió a cuidarse sin miedo, a sostenerse sin exigirse, y a vivir una vida que la acompaña en vez de presionarla.

Guadalupe Rodriguez
Guada es estudiante de administración. Llegó con un diagnóstico médico que le pedía bajar de peso por salud. Ya había intentado varias dietas antes, aunque sabía que no quería nada restrictivo porque no podía sostenerlo. La facultad le generaba muchísima ansiedad. Su relación de pareja estaba en un buen momento, aunque algunas heridas anteriores seguían doliendo y su autoestima estaba chiquita. Ella se definía como “una ansiedad andante,” y la comida era ese ratito donde podía aflojar el cuerpo y la mente. Trabajamos en construir una rutina que realmente la ayudara, sin castigos ni prohibiciones. Buscamos herramientas para entender y calmar esa ansiedad que se escondía detrás de la comida. Guada imprimió todos los materiales que compartimos y los tenía en su mesa de luz para usarlos cuando lo necesitara, como una guía que le recordaba lo que ya sabía hacer. Hoy no solo que bajo algunos kilos que la médica le había indicado por salud, está viviendo un gran momento de pareja y puede disfrutarlo con tranquilidad. En la facultad le está yendo súper bien. Cuando algo no sale como esperaba, ya no busca consuelo en la comida, sino en lo que realmente necesita para sentirse mejor. Guada aprendió a cuidarse sin miedo, a sostenerse sin exigirse, y a vivir una vida que la acompaña en vez de presionarla.
¿Tenés dudas sobre cómo funciona el proceso?
¿Tenés dudas sobre cómo funciona el proceso?
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Preguntas frecuentes sobre el programa “Volvé a vos”
¿Necesito hacer dieta durante el proceso?
¿Necesito hacer dieta durante el proceso?
¿Necesito hacer dieta durante el proceso?
¿Qué incluye el programa?
¿Qué incluye el programa?
¿Qué incluye el programa?
¿Cuánto tiempo lleva ver resultados?
¿Cuánto tiempo lleva ver resultados?
¿Cuánto tiempo lleva ver resultados?
¿Las sesiones son online o presenciales?
¿Las sesiones son online o presenciales?
¿Las sesiones son online o presenciales?
¿Puedo pagar en cuotas?
¿Puedo pagar en cuotas?
¿Puedo pagar en cuotas?
¿Y si no tengo experiencia previa en coaching?
¿Y si no tengo experiencia previa en coaching?
¿Y si no tengo experiencia previa en coaching?
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Descubrí por qué no podés dejar de comer y aprendé a sanar desde la raíz emocional. En solo 3 meses, vas a lograr resultados reales y sostenibles, sin culpa ni dietas.